Si estás con un perverso narcisista, seguro que ya te has preguntado si un narcisista puede cambiar. Por supuesto, si la persona cambia, los problemas de pareja, las crisis y las discusiones violentas desaparecerán. Sin embargo, son muchos los psicólogos y los profesionales que afirman que el narcisista tiene una personalidad rígida y nunca reconoce sus errores. En este artículo te proponemos descubrir las razones que demuestran que el narcisista no puede cambiar. Y también cuáles son los raros casos en los que una persona narcisista puede cambiar.
¿Una persona narcisista puede cambiar? Por qué casi nunca ocurre
Aunque se pueda pensar que un narcisista puede cambiar, no hay que engañarse. El cambio de un narcisista depende en gran medida de su grado de perversión. Si este supera el 25 %, al PN le resulta imposible cambiar. ¿Cuáles son, entonces, las razones por las que es raro que un narcisista pueda cambiar?
¿El narcisismo es una enfermedad? Un trastorno que no se puede curar
En efecto, la perversión narcisista es más que una simple enfermedad: se trata de una personalidad y de un comportamiento propios de la persona. Por eso, al narcisista le resulta difícil, e incluso imposible, cambiar. Son muchos los psiquiatras, psicólogos y profesionales que afirman que el perverso narcisista no puede curarse. Aunque tenga la voluntad de hacerlo, le resulta muy difícil encontrar el camino adecuado hacia la curación, porque se trata, sencillamente, de su personalidad. Y cambiar equivale para él a renegar de lo que realmente es.
El PN es consciente del daño que hace y le gusta hacer sufrir a los demás
Es falso pensar que el narcisista no es consciente del daño que hace a su alrededor. Aunque el PN no tenga empatía, sabe muy bien que hace sufrir a los demás; sencillamente, le gusta. En efecto, el narcisista es una persona sádica a la que le gusta hacer daño a los demás. Le gusta el poder que posee y que ejerce sobre su entorno. Incluso puede verse a un narcisista esbozar una sonrisa sádica cuando ve llorar a su víctima. Así, como le gusta hacer daño, nunca querrá cambiar.
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El PN no es una persona que se cuestione a sí misma
El perverso narcisista es una persona que no ve sus defectos y siempre echa la culpa a los demás. A pesar de los fracasos que encuentra en sus relaciones y en su carrera, nunca se cuestiona. Siempre cree que actúa bien y se dice que son los demás quienes están equivocados. A diferencia de las personas normales, al narcisista suelen gustarle los problemas y le gusta recrearlos una y otra vez. Si ha visto que ha escandalizado y herido a alguien con una broma o una frase fuera de lugar, querrá volver a hacer lo mismo, solo para ver herido a su amigo.
El narcisista saca provecho de su comportamiento
El narcisista encuentra placer en hacer sufrir a los demás, porque eso le proporciona cierta seguridad en su fuero interno. En realidad, el PN es muy vulnerable y tiene miedo de sí mismo y de los demás. Entonces, para protegerse, se crea una personalidad narcisista y diabólica que mostrará para que los demás lo teman y lo respeten. Su comportamiento es a la vez una barrera de protección y un medio para obtener respeto, admiración o incluso atención por parte de sus víctimas. Si no se comporta como un PN, teme perder el control de las cosas, así que prefiere vivir en su propio mundo.
¿Cómo ayudar a un narcisista a cambiar o a curarse?
Aunque curar la perversión narcisista es una tarea bastante difícil, a veces es posible tratar a la persona que tiene una personalidad tan tóxica. Estas son 3 ideas importantes que podemos afirmar sobre si un narcisista puede cambiar:
Un proceso de curación posible con trabajo terapéutico
Si el grado de narcisismo no es muy elevado, una toma de conciencia seguida de una terapia puede cambiar a un PN. Para saber cómo dejar de ser narcisista y curarse, debe seguir tres etapas:
- Ser consciente de su problema
- Tener ganas o necesidad de cambiar
- Empezar a hacer realidad el cambio
La terapia adecuada puede variar en función del estado del propio PN, de sus necesidades o de su personalidad. Por ejemplo, una terapia familiar podría ayudar al narcisista a salir adelante, sobre todo si su malestar procede de un trastorno de la personalidad aparecido durante la primera infancia.
Otra opción es una terapia de grupo con personas también narcisistas que quieren curarse y dejar atrás el comportamiento perverso narcisista. De hecho, resulta interesante saber si los PN se reconocen entre sí.
Aunque a veces puede tardar años en dar sus frutos, la terapia individual puede ayudar a convencer al narcisista y a reconstruirse como persona.
No se puede cambiar a un narcisista
Cuando la perversión narcisista alcanza cierto nivel, es imposible curar a la persona. En efecto, ser PN se ha convertido en algo más que un comportamiento: forma parte de su personalidad y no ve en ello ningún problema. Cuando el PN es feliz haciendo sufrir a los demás, cuando ya no tiene empatía y encuentra placer en torturar a su entorno, a su familia o a sus hijos, la curación ya no es concebible. La mejor solución es marcharse.
El narcisista vuelve y dice que ha cambiado para burlarse de su víctima
El PN es un maestro de la manipulación. Le gusta jugar con su víctima y tener siempre la última palabra. Por eso puede ocurrir que huya o que, sencillamente, deje a su pareja cuando empieza a perder el control. Después vuelve y dice que ha cambiado. Hay que tener mucho cuidado, porque puede tratarse de una artimaña o de una táctica para volver a someter mejor a su víctima a su dominio. Los verdaderos perversos narcisistas no cambian nunca: son perversos toda su vida y jamás lograrán adoptar un comportamiento normal.
¿Un narcisista puede cambiar por amor?
Cabe preguntarse si el narcisista puede cambiar por amor a su pareja. La respuesta es «no». Hay que entender que el narcisista es siempre el miembro dominante de la pareja. Es quien recibe más atención y más amor, controla a su pareja y siempre consigue lo que quiere. Así, todo le va muy bien dentro de la relación, y esa es la principal razón que lleva a pensar que, por su parte, no hay nada que cambiar. Además, el perverso narcisista no ama de verdad a su pareja. Simplemente le gusta controlarla, hacerla sufrir y ejercer su poder de manipulación. Por otra parte, para poder cambiar hay que pasar por una etapa de sufrimiento, por una toma de conciencia que demuestre que la situación ya no es soportable. Pero el PN no sufre ni ve ningún problema en su comportamiento.
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